Paso 2. Elimina archivos innecesarios
Todas las
aplicaciones de Windows generan archivos temporales. Estos archivos se
reconocen por la extensión “.tmp” y generalmente existe uno o varios directorios
donde se alojan. En condiciones normales, las aplicaciones que abren archivos
temporales deben eliminarlos cuando la aplicación se cierra, sólo que, en
muchas ocasiones no sucede así.
Por ejemplo, cuando se cierran en
condiciones anormales (Windows se cuelga) o por una deficiente programación de
la aplicación, el sistema puede no eliminar dichos archivos. Esta suma de
acontecimientos nos puede generar una gran cantidad de archivos temporales
innecesarios que hemos de eliminar para prevenir pérdidas de rendimiento de nuestro
disco duro en el futuro. Windows incluye, en la ventana de propiedades de las
unidades de disco, una herramienta para tal fin. Hacemos clic en Inicio, a
continuación en equipo y sobre nuestro disco duro C, D u otro presionamos con
el botón derecho del ratón; en el menú que se muestra seleccionamos Propiedades
y aparece una ventana. En dicha ventana hacemos clic en Liberar espacio y
seguimos los pasos del asistente. Existen otro tipo de archivos que pueden
borrarse y no son temporales, son aquellos que se encuentran en la papelera de
reciclaje, los archivos temporales de Internet Exploree (si trabajamos con
Firefox u otro navegador también tendremos archivos temporales que podremos
eliminar) y algunas carpetas que permanecen en el disco después de que se
descargue o se instale algún programa.